Gabriela
                          EL CELAJE

     A donde fuiste, amor; a donde fuiste?
  Se extinguió en el poniente el manso fuego,
         y tu que me decias: "hasta luego,
     volveré por la noche"... ¡No volviste!

      ¿En que zarzas tu pie divino heriste?
¿Que muro cruel te ensordeció a mi ruego?
    ¿Que nieve supo congelar tu apego
    y a tu memoria hurtar mi imagen triste?

    Amor, ya no vendrás! En vano, ansioso,
        de mi balcón atalayando vivo
     el campo verde y el confín brumoso.

            Y me finge un celaje fugitivo
     nave de luz en que, al final reposo,
         va tu dulce fantasma pensativo.
Amado Nervo