ROCIO
¿La conocéis? Es flor encantadora
  que baña el rayo del naciente día
   ella robó sus tintes a la aurora
   y mi alma la viste de poesía.

   Ella vive en mi mente solitaria,
  la veo en las estrellas de la tarde.
  Es el ángel que lleva mi plegaria
  cuando el sol en ocaso apenas arde.
 
  En los cálices blancos de las flores
    su aliento perfumado yo respiro
   la veo del oriente en los albores,
      y doquiera mirándola deliro.

  ¿La conocéis? Es vida de mi vida,
   del corazón la fibra más sonora;
  ella, el perfime de mi edad florida;
  mi luz, mi porvenir, mi fe, mi aurora.

¡Que no hiciera por ella! Yo la adoro,
   como el lirio a la ninfa cristalina;
   es ella mi esperanza, ella mi lloro,
    mi juventud y mi ilusión divina.

Guardo su amor como el ensueño santo
     de mi enlutada solitaria vida,
    y le consagro misterioso canto
  cual triste endecha de ilusión perdida.

                                          Rubén Darío