No hay palabras para describir el dolor que se siente
al ver escenas de horror, desesperación y angustia que
se vive ante un diabólico ataque terrorista.

Un atentado cobarde y traicionero contra la vida de un
inocente, es un atentado contra la humanidad entera,
nos afecta a todos, nos duele a todos,
nos indigna a todos.

El terrorismo es solo una mentalidad irracional e
inhumana separados en diferentes grupos por el mundo,
con el único propósito de destruir, causar dolor,
temor e influenciar a favor de sus propios intereses.

Lo destruido se vuelve a construir, del dolor recibido
nos sobreponemos y nos hacemos seres mas fuertes,
ante el temor nos llenamos de valor, y la única influencia
que puede causar en nosotros es el repudio y el
rechazo total y la firme determinación de
exterminarlos en su totalidad.

Culpable de esto no es solo el que activa el explosivo,
o el que planea el atentado, o el que proporciona
el dinero, o el que brinda apoyo tecnológico.

Es especialmente culpable el que crea, mantiene e influye
esa ideología infernal en otros y el que lo justifica
porque piensa que tienen una razón para hacerlo y calla
cuando conoce a alguien que tiene en mente atacar
a la humanidad en algún momento.

Dios permita que algún día estos seres adquieran humanidad
y se den cuenta del daño que hacen, que nunca van a
conseguir nada con esto, sino su propia extinción.

Un abrazo de consuelo y de amor para todo aquel que
ha sufrido y sufre aún las consecuencias de un
siniestro e injustificable ataque terrorista.


Céfaro 
Agosto, 2017
Ataques Terroristas
...